Publicado el 16/05/2025 por Administrador
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Con un enfoque pragmático y visión de largo plazo, el presidente de la República, Daniel Noboa, ha comenzado a delinear los ejes fundamentales de su plan de gobierno en materia económica, comercial y productiva. En un escenario regional marcado por la incertidumbre y la competencia global, el mandatario apuesta por abrir mercados, fortalecer el aparato productivo nacional y fomentar el empleo con una mirada inclusiva y sostenible.
Uno de los pilares del plan presidencial es la consolidación de acuerdos comerciales estratégicos. A la reciente ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con China —que facilita la exportación de productos clave como flores, camarón, banano y textiles— se suma la conclusión de las negociaciones con Canadá, otro socio relevante para los intereses exportadores del país. Asimismo, se exploran acercamientos con Corea del Sur y Estados Unidos, con el objetivo de diversificar destinos y mejorar el posicionamiento de Ecuador en las cadenas de valor internacionales.
Dentro de estas acciones, el Gobierno ha adoptado una medida firme al imponer un arancel del 27% a ciertos productos provenientes de México. Esta decisión, según explicó el Ejecutivo, busca proteger la industria nacional ante condiciones comerciales desiguales, y forma parte de una estrategia para equilibrar relaciones bilaterales sin cerrar las puertas al comercio.
En el frente productivo, Noboa ha puesto sobre la mesa propuestas innovadoras como la Estrategia Nacional de Economía Circular, que pretende impulsar un modelo industrial basado en la reutilización de materiales y la reducción de residuos. A ello se suma una política de incentivos fiscales para las empresas que generen empleo a jóvenes y grupos en situación de vulnerabilidad, como parte de un compromiso por reducir la brecha social y promover un crecimiento más equitativo.
El agro también figura como eje de acción prioritaria. Se prevé el fortalecimiento de la banca pública para apoyar al pequeño y mediano productor, junto con políticas de tecnificación y acceso a mercados. El Gobierno ha manifestado su intención de volver competitivo al campo ecuatoriano, reduciendo su dependencia de subsidios y haciéndolo parte activa de las exportaciones con valor agregado.
En cuanto al marco macroeconómico, el presidente ha reiterado su compromiso con la estabilidad monetaria. La dolarización no se toca, aseguró, y en esa línea se busca consolidar una política fiscal responsable. Una de las novedades es la propuesta de crear una entidad independiente encargada de auditar y transparentar el manejo de la deuda pública, promoviendo una mayor confianza entre los actores económicos y financieros.
El componente de conectividad también está en el radar del plan de trabajo. El Ejecutivo plantea el desarrollo de infraestructura sostenible para mejorar la integración territorial, reducir vulnerabilidades ante desastres naturales y cerrar brechas de conectividad digital, especialmente en zonas rurales.
Con estos lineamientos, Daniel Noboa plantea un modelo de desarrollo económico que combine apertura al mundo, eficiencia productiva y justicia social. Su reto ahora será convertir estas promesas en políticas públicas concretas, capaces de dinamizar una economía que necesita reactivarse, diversificarse y ser más inclusiva.