Publicado el 23/06/2025 por Administrador
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El presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió este lunes que los recientes bombardeos realizados por Estados Unidos contra instalaciones nucleares en Irán representan una amenaza de gran magnitud para la estabilidad global. Durante una reunión en Moscú con el canciller iraní Abbas Araqchi, Putin afirmó que el mundo se encuentra al borde de “un gran peligro” y que su país está dispuesto a respaldar a Teherán ante esta crisis.
“Esta agresión no provocada pone en jaque el equilibrio internacional. Las acciones de Washington son irresponsables y nos arrastran a todos hacia una situación de alta peligrosidad”, señaló el mandatario ruso desde el Kremlin, acompañado del representante iraní, quien viajó de urgencia tras los ataques.
Putin comparó la operación estadounidense con intervenciones militares pasadas, como la invasión a Irak en 2003, señalando que el mundo no puede permitirse repetir errores que ya han tenido consecuencias desastrosas. Según sus palabras, “es evidente que se está utilizando la excusa de la proliferación nuclear para justificar una intervención destructiva en la región”.
Aunque el presidente ruso no especificó qué tipo de asistencia ofrecerá su gobierno a Irán, recalcó que “Rusia está lista para apoyar al pueblo iraní en todos los ámbitos necesarios”. Por ahora, el respaldo se mantiene en el plano diplomático, sin que Moscú anuncie un compromiso militar directo.
El canciller Araqchi agradeció el respaldo, trasladando los saludos del líder supremo iraní, Ali Jamenei, y del presidente Masoud Pezeshkian. Además, reiteró que Irán solo ha actuado en defensa propia y denunció la “flagrante violación de su soberanía” por parte de Estados Unidos.
Los ataques, denominados por el Pentágono como “Operación Martillo de Medianoche”, fueron llevados a cabo con bombarderos B‑2 y misiles Tomahawk. Las instalaciones de Natanz, Fordow e Isfahán —centros clave del programa nuclear iraní— fueron impactadas severamente, generando alarma internacional.
Irán respondió con lanzamientos de misiles hacia bases israelíes y estadounidenses en la región, lo que ha elevado drásticamente la tensión en Oriente Medio. Se teme que la situación derive en una escalada militar de mayor escala, con consecuencias imprevisibles.
Rusia, junto con China y Pakistán, presentó una resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU solicitando un alto el fuego inmediato y exhortando a todas las partes a retomar el diálogo diplomático. Esta iniciativa, sin embargo, ha encontrado resistencia de parte de Estados Unidos y sus aliados europeos.
La relación entre Rusia e Irán se ha estrechado en los últimos años, particularmente desde la firma de un acuerdo de cooperación estratégica a principios de 2025. No obstante, dicho acuerdo no contempla cláusulas de defensa mutua, por lo que cualquier respaldo ruso en el terreno militar requeriría nuevos pactos o decisiones unilaterales del Kremlin.
Mientras tanto, expertos señalan que Moscú busca posicionarse como mediador internacional, criticando las acciones occidentales y consolidando su influencia en la región sin comprometerse demasiado en otro frente militar, considerando su actual involucramiento en Ucrania.
“Putin está jugando una carta geopolítica peligrosa, pero medida”, opinó un analista en seguridad internacional. “Apoya a Irán, lanza advertencias contundentes, pero evita encender la chispa de una confrontación directa con EE. UU.”.
En medio de esta tensión creciente, el mundo observa con preocupación los próximos movimientos de las potencias involucradas, mientras las posibilidades de una solución diplomática parecen desvanecerse rápidamente.